La Comisión Europea ha publicado y controles más frecuentes para los productos importados, especialmente en lo que respecta al bienestar animal y los plaguicidas.
La idea es que los plaguicidas más peligrosos, prohibidos en la UE por motivos de salud y medioambientales, no puedan volver a entrar en la UE a través de productos importados. Con ello se pretende evitar desventajas competitivas para los agricultores de la UE, así como para el sector agroalimentario. Al mismo tiempo, se pretende satisfacer las expectativas de los consumidores. La legislación vigente de la UE protege a los consumidores y garantiza que todos los alimentos comercializados cumplan con los elevados estándares de salud y seguridad. No obstante, la Comisión sigue abogando por una mayor armonización de las normas de producción de los productos importados. De este modo, se pretende garantizar la igualdad de condiciones de competencia para los agricultores y productores de la UE y mantener la protección de los consumidores, lo que sigue siendo importante también en el marco de los acuerdos de libre comercio celebrados y previstos. En el marco de la propuesta de paquete de simplificación en materia de seguridad alimentaria presentada el 16 de diciembre de 2025, la Comisión ha propuesto modificar la legislación vigente de modo que se puedan establecer límites máximos de residuos (LMR) de cero para las sustancias no autorizadas en la Unión que presenten determinadas propiedades especialmente peligrosas, siempre que se considere adecuado según los resultados de una evaluación de impacto.
Probablemente esto no deba entenderse al pie de la letra. Cualquiera que se dedique a la analítica sabe que no se puede medir el «cero». Para cada método hay exactamente dos valores límite: el límite de determinación (LD) y el límite de detección (LD). Los valores medidos >= LOD pueden cuantificarse con una incertidumbre de medición definida estadísticamente. Los valores medidos que se sitúan entre el LOD y el LODM solo pueden interpretarse cualitativamente. Y todo lo que se encuentra entre el LODM y el «cero» ya no puede detectarse analíticamente y se denomina «no detectable». En lo que respecta a los controles de importación, la Comisión anunció en diciembre de 2025 que intensificaría y mejoraría los controles realizados directamente in situ en todos los terceros países. Esto afecta también a las importaciones de alimentos procedentes de los países del Mercosur. La Comisión tiene previsto aumentar en un 50 % los controles de productos agrícolas y alimenticios procedentes de países fuera de la UE en los próximos dos años. Además, se reforzará la vigilancia de las mercancías y los países que no cumplan las normas. La frecuencia de los controles se ajustará en consecuencia. El nivel de control se reforzará, además, especialmente en los principales puntos fronterizos de importación, pero también dentro de los Estados miembros mediante el apoyo a las autoridades nacionales de control.
¿Qué significa esto para las empresas alimentarias en Europa?
En primer lugar, gracias a unos controles de mercancías más frecuentes y precisos, los riesgos potenciales en la cadena de suministro deberían manifestarse más rápidamente. Sin embargo, no se deben recortar a la ligera los planes de control basados en el riesgo propios de la empresa. Porque, incluso con una mayor frecuencia de controles por parte de las autoridades, esto no significa que todas las lagunas del sistema puedan subsanarse de forma eficaz. La experiencia demuestra que, en cadenas de suministro complejas, seguirá habiendo numerosas lagunas que serán aprovechadas por elementos delictivos.
SU PLUS: Con AGROLAB, cuenta con un socio de laboratorio competente a su lado. Seguiremos haciendo todo lo analíticamente posible para proteger la calidad de sus materias primas y productos frente a manipulaciones y contaminaciones inadmisibles.
Autor: Dr. Frank Mörsberger, AGROLAB GROUP; Traducción: Dra. Isabel Gómez, AGROLAB Iberica

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